sábado, 31 de julio de 2010

Realimentación semana 13




Agradezco sus comentarios y realimentación a mi blog en esta entrada.





Les comparto este video muy a propósito del tema en el que estaremos ocupados en estas últimas semanas del curso.




video


miércoles, 28 de julio de 2010

Formas de motivar al estudiante a involucrarse de lleno en su propio aprendizaje.




En el presente artículo, muestro algunas formas de motivar al estudiante a involucrarse en su propio proceso de aprendizaje, basadas en las recomendaciones de Barkley, de su manual Student Engagement techniques:a handbook for college faculty.

















¿Cómo los docentes pueden motivar al alumno de hoy para que se involucre de lleno en su propio proceso de aprendizaje?

La motivación responde a las razones por las que nos involucramos en algo con interés y genuino entusiasmo. Entonces como docente me pregunto cuáles son las razones o qué es aquello que motiva a mi alumno a tener interés, entusiasmo para aprender y hacia el estudio, cómo puedo promover y potenciar ese nivel de involucramiento en el proceso de su propio aprendizaje…

El docente quiere que el alumno desee aprender, pero, según Brophy (2004) propone que la motivación de aprender es una competencia adquirida desarrollada a través de la experiencia acumulada de un individuo con situaciones de aprendizaje. Este mismo autor define la motivación en el aula como “el nivel de entusiasmo y el grado en que los estudiantes dedican atención y esfuerzo en el aprendizaje” (2004, p.4).
Aunque este tema parece ser interesante para ser discutido por los docentes de diferentes niveles educativos en un diálogo nacional, a continuación, desde mi perspectiva propongo lo siguiente:

Como punto de inicio los docentes deben tomar en cuenta las investigaciones que muestran que la emoción, como lo señala Ratey (2002), es una función cerebral que está entrelazada con la cognición y la fisiología, para poder comprender la importancia de la motivación en el proceso de aprendizaje. Porque es a partir de ésta que las emociones impactan en un ambiente de aprendizaje positivo, donde se siente comodidad para preguntar, una buena relación con el profesor y compañeros, se siente probabilidad de éxito, de desarrollar las habilidades y capacidades pertinentes al logro de los objetivos educativos.

Un segundo aspecto a considerar es la creación de una comunidad de aprendizaje, que responda a la motivación y necesidad básica humana, de sentirse parte de una comunidad social, donde desde el hecho de aprenderse el nombre del alumno es importante, así como la comprensión que él tiene una vida fuera del aula, reconocer sus esfuerzos y que en ella se tienen personas en las que se puede confiar, ya sea para consultar, para realizar trabajos colaborativos y de investigación, en un ambiente de tolerancia y comprensión.

Por otra parte diseñar actividades de aprendizaje, para lograr un compromiso en el alumno arraigado en la motivación, por ejemplo propiciar contenidos en los que el estudiante sea quien elabore las actividades respectivas para darle un sentido de propiedad del curso, para que reconozca el valor de lo que aprenderá y de alguna manera crear la necesidad en el estudiante de participar activamente en su proceso de aprendizaje. Barkley (2010) observa a mayor participación y compromiso en el trabajo académico mayor adquisición de conocimiento y de desarrollo cognitivo general.

Otro elemento que el docente puede tomar en cuenta para contribuir a que el alumno se involucre de lleno en su propio aprendizaje, es el abordaje que le de a la información del curso, pues como se sabe lo que abunda en la actualidad es información y el acceso a la misma, así que las estrategias educativas deben ir encauzadas a desarrollar las destrezas en el alumno, de cómo filtrar, evaluar y aplicar la información relevante, de manera inteligente. Cómo conectar, dar sentido y significado a lo que se aprende de nuevo con la ya conocido y con el entorno. Así Sousa (2006) afirma, la retención se mejora cuando el aprendizaje es comprensible y se relaciona con experiencias pasadas dando significado al mismo.

Finalmente la motivación debe impulsarse desde el nivel intrínseco, es decir, desde lo interno del estudiante, como a nivel extrínseco donde el docente facilite el ambiente, experiencias y estrategias en el proceso de enseñanza aprendizaje. Sin olvidar que de igual manera el profesor también ha de aprender en un proceso continuo, comprometido en el proceso de manera activa e involucrado holísticamente.

Referencia.
Barkley, E. (2010). Student Engagement Techniques: A handbook for college faculty. San Francisco: Jossey-Bass.









A continuación les comparto este artículo del señor Ministro de educación Leonardo Garnier.



En medio de las angustias y tristezas que las últimas semanas han provocado en nuestro sistema educativo, vale la pena repetirse una vez más la pregunta de ¿para qué educamos? Sin duda, antes que para ninguna otra cosa, debemos educar para la vida, para la convivencia; debemos educar para la ética y para el amor.


Educar para la ética, educar para el amor

Leonardo Garnier
Ministro de Educación Pública
Si bien hay que educar para las responsabilidades de la vida cotidiana, sabemos que eso no basta: debemos educar, sobre todo, para una vida buena y plena, una vida trascendente. Esto no es fácil en el mundo en que vivimos, un mundo incierto y cargado de temores, presiones y tentaciones que fácilmente nos empujan al egoísmo malsano, al engaño y la envidia; a la autocomplacencia, a buscar el éxito sin importar los medios y sin importar a quién lastimemos en el camino; en fin, un mundo en el que pareciera que todo se vale.

Frente a estos riesgos - lo hemos dicho muchas veces - debemos educar en la ética y en la estética, debemos educar para la convivencia. Nuestros jóvenes no pueden crecer sin criterios propios en un mundo en el que se diluyen el imperativo moral de luchar por aquello que es correcto o noble o el imperativo estético de expresarnos mediante creaciones artísticas que nos conmuevan.

Pero no es fácil educar en la ética. La ética no es algo que se pueda aprender como mera información, ni siquiera como conocimiento, sino como vivencia, como creencia, como convicción. No se aprende con discursos o sermones, sino mediante una metodología que enfrente a los muchachos con 'dilemas éticos' de todo tipo. La resolución de estos dilemas no puede ser antojadiza o casual, sino que debe incorporar la adquisición de conocimientos y la construcción de criterios éticos mediante procesos sistemáticos de investigación, reflexión y, sobre todo, deliberación.

Estos dilemas pueden encontrarse en cualquier lado: en los problemas que surgen diariamente en las aulas o los centros educativos; en la vida del barrio o la comunidad; en los periódicos o telenoticieros y, por supuesto, en el arte: ¿Quién mejor que Shakespeare para enfrentarnos con dramáticos dilemas éticos? ¿Cómo no angustiarse frente al Guernica? ¿Quién puede leer sin inmutarse Pedro y el Capitán, de Benedetti; o leer "Desgracia" de Coetzee sin sentir tirones en el alma? ¿Cómo no conmoverse con "Murámonos, Federico"?.

Hay prácticas que deben aprenderse y practicarse hasta que se vuelvan casi intuitivas: hacer lo correcto, hacer el bien, sentir en carne propia el dolor y la alegría ajenas, ser solidarios, disfrutar de la diversidad humana, en fin, ser buenos hermanos es algo que solo se aprende viviendo... y reflexionando sobre cómo vivimos. Pero cuidado, porque si algo es evidente para los estudiantes, es la falta de congruencia entre el discurso y la práctica: los jóvenes fácilmente detectan los "sepulcros blanqueados" que sientan cátedra moral en el aula mientras demuestran lo contrario con su vida y con sus hechos. Hay que predicar con el ejemplo y reflexionar sobre ello.

Finalmente, lo principal: entendamos que no se aprende a ser bueno por conveniencia ni por temor. La zanahoria y el garrote no son buenos instrumentos pedagógicos cuando se trata de sentimientos y valores, cuando se trata de construir criterios éticos, cuando se trata de aprender a hacer lo correcto. ¿Podemos aprender a ser buenos por la ambición del premio que nos espera... o por el miedo del castigo que nos impondrán si no lo somos? No, eso no funciona. Lamentablemente, muchos aún creen que sí... y así educan a nuestros jóvenes: pórtese bien y le doy una buena nota; pórtese mal y la boleta. Desde niños nos maleducan de esa forma: si te portás bien el Niño te traerá muchos regalos... si te portás mal te castigará dejándote sin nada. Así, muchos crecemos creyendo que hay que "ser buenos" porque finalmente eso nos traerá beneficios o premios... y que no hay que "ser malos" porque alguien se dará cuenta y nos castigará. Entendámoslo de una vez por todas: eso no es educación, es mero conductismo y su base no es la ética, ni la bondad, ni el amor, sino el egoísmo, la ambición y el miedo.

Queremos que nuestros jóvenes aprendan a ser buenos porque sí, que aprendan a hacer lo correcto porque sí: porque somos hermanos, porque somos humanos y, como tales, enormemente diversos pero intrínsecamente idénticos. Al convivir y descubrirse en los demás, nuestros jóvenes deben aprender a amar y a actuar en consecuencia. Amar sin condiciones, sin segundas intenciones, sin temores, sin esperar más recompensa que la satisfacción de sentir que se hizo lo correcto, la recompensa peculiar del amor que, como bien dijo San Pablo, no tiene envidia, no presume ni se engríe, no es maleducado ni egoísta; no se irrita, no lleva cuentas del mal; no se alegra de la injusticia, sino que goza con la verdad. Para eso debemos educar, así debemos educar.

Gracias como siempre por el interés en estos mensajes y por compartirlos con otros.SaludosLeonardo


miércoles, 21 de julio de 2010

Consideraciones para emplear diarios de aprendizaje

Les comparto mi organizador gráfico con consideraciones para emplear diarios de aprendizaje.


Para una mejor lectura del gráfico dar click en abrir o sobre la imagen o en el icono que aparece a la derecha para expandir la imagen jpg .




viernes, 16 de julio de 2010

¿Cómo se emplea el aprendizaje basado en problemas o proyectos en el desarrollo del pensamiento crítico y creativo?

Los proyectos son una de las estrategias que permiten al docente medir criterios de aprendizaje para determinar el grado de ciertas características, habilidades, y como en este caso conocimientos técnicos, pensamiento crítico y creativo.
Es pertinente en este caso la devolución que realice el docente de los elementos a corregir para mejorar el proyecto y detectar errores sobre la marcha del mismo.

En este enlace les invito a ver la rúbrica que elaboré, espero sus comentarios.

domingo, 11 de julio de 2010

Reflexión sobre experiencia virtual en equipo.


La experiencia virtual de trabajo en equipo me permitió enfatizar la importancia de la comunicación,la responsabilidad que se debe asumir al estar involucrado en un equipo de trabajo, la confianza que es necesaria de tener para creer que todos lo vamos hacer bien porque podemos hacerlo bien. Y como en este nuevo escenario (wiki) pudimos formar una nueva comunidad de aprendizaje,un tanto diferente a la del blog; que por cierto me pareció muy oportuno para manifestarnos y compartir en una dinàmica diferente.

Gracias a Paula y a Ian por compartir de manera tan respetuosa y oportuna en este nuevo ambiente.


Trabajo colaborativo

En el siguiente enlace les invito a visitar el wiki elaborado por Paula, Ian y mi persona, sobre el trabajo colaborativo.